Páginas

lunes, 4 de agosto de 2014

Donde esta el limite... De la inconsciencia??

Desde siempre me han gustado los temas del entrenamiento, biomecanica, fisiologia del cuerpo humano, etc... Todo lo que tuviese relacion con el cuerpo humano y su casuistica. En mi afan por saber, y entender, para poder discutir, me da por leer articulos, estudios de todo tipo, y libros. Hoy os hablare de un libro que estoy leyendo desde hace tiempo. Lo compre y lo lei en castellano; luego lo regale a alguien a quien podria hacerle algun servicio; y hace unos meses lo volvi a comprar en formato digital, pero en ingles. Hoy os hablo de "Be Iron Fit", o lo que es lo mismo "Atletas de hierro", escrito por Don Fink.


Este libro esta escrito por alguien que ha participado en treinta competiciones de la gran Ironman, desde 1992. Asi que el tipo, sabe de que habla. Ademas de estar asesorado por Mark Allen (leyenda del triatlon) y ser entrenador de varios triatletas que han conseguido acabar las distancias con exito.  En el libro, a mi entender, se explica con bastante detalle que es un triatlon de larga distancia, a que hay que atender, que te puedes encontrar, asi como tambien, ejercicios de tecnica para mejorar en las disciplinas, y un completo plan de entrenamiento de nada mas ni menos que de 30 semanas! Realmente son tres planes de entrenamiento: para el que solo quiere acabar (con 7h de entrenamiento a la semana), para el que quiere mantener su marca (con 10,5h semanales) y para el que quiere mejorar su marca (con 12h semanales y un maximo de 20). Pero en ninguno de los tres casos, el tiempo minimo para preparar un triatlon de larga distancia, baja de las 30 semanas. Y eso, partiendo de que el que se lo propone, viene ya con algo de base. 

Que quiero decir con todo esto? Pues que, como muchos de mis compañeros y amigos triatletas ya saben, esas 30 semanas son necesarias para asimilar un entrenamiento que te haga capaz de soportar la dureza que supone una prueba de larga distancia. No estamos hablando de una carrera de pueblo. Ojo, son 3,8km a nado (si eres buen nadador, tardaras cerca de 1h10' ) seguidos de 180km en bicicleta (pongamosle 5horas) y añadiendole despues, una maraton (42km con cerca de 4h). Si eres un crack, esto suma unas 10horas, pero lo cierto es que hay una inmensa mayoria que le echan mas, hasta un total de 16-17horas. Todo eso, en un solo dia, sin parar, es una carga bestial para el cuerpo. Y hay que estar preparado antes, durante y despues. Asi que no es ninguna tonteria de "yo me preparo un ironman en 2 meses, porque salgo en bici los fines de semana y eso esta "chupao".  Pues de esos, los hay. Y luego, pasa lo que pasa. No entramos a tiempo y nos descalifican, en el mejor de los casos, o nos coge algo feo y salimos con los pies por delante.
Jesus Calleja y Jordi Reig @jordireigfisio preparando el maraton


Mucha culpa de esta inconsciencia la tienen programas como el que ayer nos ofrecio la cadena Cuatro, con Jesus Calleja. Desafio Maraton Etiopia. Correr una maraton elitista (no se si solo se inscribian 300 personas), a 1700mts de altitud. Y este señor la prepara en cuatro semanas y la termina por debajo de 4horas. Pero es que esta persona, aventurero y alpinista, lleva ya mucho trote encima, por lo que este entrenamiento en altura, le ha supuesto menos desafio que a alguien que sale a correr por el paseo maritimo. No olvidemos que, a mas altura, mas dificultad tenemos para coger oxigeno.  Cualquiera que vea el programa, y no este metido en el ajo de los entrenamientos, estara ya buscando una maraton bien prontito, que ahora esta de moda y no se me vayan a pasar las ganas.  Pero es que, si para un Ironman hacen falta 30 semanas, para una maraton hacen falta minimo doce. O mas, si no has corrido nunca.

Estamos rodeados de gente popular en las redes que es conocida por sus locuras, y tienen millones de seguidores. Pero lo que la gente no sabe es que si, se hacen esas locuras, pero no vemos ni la mirad de lo que ha costado para llegar alli.  Yo os dire que voy a hacer un ironman el verano que viene, pero lo cierto que que ya he empezado a entrenar. Y no es porque sea mujer o este poco preparada (que ahora mismo es el caso), porque si veis a cualquiera de mis amigos que me dan cincuenta mil vueltas por fuertes y entrenados, ya llevan meses preparando sus pruebas tambien. 

miércoles, 30 de julio de 2014

Y si me pongo a correr, la vida pasa más deprisa...

No es cuestión de correr más o menos, sino de disfrutar del recorrido. 

En breve se cumplen seis meses de mi operación, plazo mínimo para empezar a hacer "algo" de deporte. No estoy recuperada al 100%; el hombro me duele, coincidiendo sobretodo con los cambios de tiempo. Pero como ya es de dominio público, una no ha parado quieta. Bici desde el minuto cero, para seguir corriendo y posteriormente, nadando a braza. Y como la braza se me antojaba aburrida... cada 100 metros, caía uno de crol. Y así, poco a poco, hasta llegar a los 1400mts que hice ayer. 

Para cualquier persona que no haga deporte, eso es un montón de metros (si lo cuentas en piscinas, igual parece menos), pero para mi... Lejos, lejísimos estoy de mi mejor forma física. Me tumban en bici en recorridos que solía hacerlos casi sin sudar; me es imposible llevar un ritmo de 5'/km durante más de dos kms y ahora correr 10km se me hace un mundo; y de nadar, ni hablemos. Los 2'/100 vuelven a aparecer en mi reloj. Me miro al espejo y me he engordado, ya no me caben las bermudas del verano pasado. Pero es lo que hay ahora. Ya vendrán tiempos mejores. 

El futuro, lo tengo un tanto incierto y no lo veo divertido ni lo anhelo. Hay algún cambio que me ha provocado tristeza y apatía por todo. Pero en algún momento hay que levantarse, porque de eso se trata, de caer y de volverse a levantar.
Y para que veais que me levanto, aqui va mi video de hoy!




Se me hace bola... from Judith Pérez Sansaloni on Vimeo.

domingo, 6 de julio de 2014

Que me pilla el toro!!!

El 27 de Julio estaré en la Vuelta al Pico Cerler, un trail de 22km en el que coronas la estación de esquí a 2000m de altitud. Pinta bien. Y pintaría aún mejor si fuese entrenada. Supongo que, a pesar de la operación del hombro, podría haber hecho más trabajo de piernas, y ahora no estaría tan nerviosa. Pero no, me he dejado... La vagancia y la poca motivación se han apoderado de mi y ahora... me pilla el toro. 


A tres semanas de correr, tengo las piernas flojas, los cuádriceps ni me aguantan dos bajadas y los isquios dan risa... Pero bueno, ya demasiado no puedo hacer. Si le resto la última semana, me quedan dos para intentar llegar a la carrera de manera mínimamente decente. Y aunque sea para algunos una táctica cobarde, voy a seguir los consejos que Johan Cruyff daba a sus jugadores del dream team antes de saltar al campo: "Salid y disfrutad".

En fin... aquí os dejo mi último vídeo. Prohibido reírse del desorden de mi mesa. Y, antes de que preguntéis más... no tengo 33 años.



miércoles, 28 de mayo de 2014

Esto llega a su fin

Ya llego. Sí, creo que ya llego al final del camino. Seis meses casi en blanco, apartada de los subidones de endorfinas por culpa de una lesión. Pero parece ser que sí, que esto ya llega a su fin. Me veo con ganas y con fuerzas de volver a ponerme a entrenar. Sé que va a costarme lo mío. Tanto tiempo rascándome la barriga hacen que te acomodes. Pero... algún día habrá que salir de la zona de confort, e ir a por lo incierto. 

punto-final

Hoy he ido de visita médica. Casi tres meses después de la operación, y ya puedo empezar a nadar. "Ni se te ocurra nadar a crol, porque te puedes romper". Esas han sido palabras del doctor. Sólo braza. Bien, haremos caso. Sólo braza, pero al menos estaré en remojo. Nadie va a creer que no he ido ni un solo día a la piscina aún... Porque sí lo he hecho. Y la sensación del primer día al meter la cabeza bajo el agua fue indescriptible. ¿Que sólo aguanté 600 metros? Sí, pero ¡qué momento!. Nada que ver con una buena ducha.

Así que bien, llegados a día de hoy, 28 de mayo, me aventuro a ponerme en marcha otra vez. No preguntéis si voy a competir, porque este año no lo haré. Prefiero reconstruirme y empezar un nuevo año con garantías. Sí haré alguna carrera, pero sin presión, de paseo, a disfrutar, como hice el fin de semana pasado acabando los 99km de  la Polar Gran Fondo La Mussara. No todo es competir. Lo importante es disfrutar del camino. Y si es acompañada, mejor.

domingo, 25 de mayo de 2014

Una opinion a compartir...

Hoy he corrido la marcha ciclista polar Gran Fondo La Mussara. Después he corrido también los 5k de la Cursa de la Dona de Reus (recaudación de fondos para el estudio del cáncer, algo que, desgraciadamente, hoy me toca de cerca). Ambos eventos me han hecho llegar a un pensamiento que quisiera compartir. Lo expongo.

En la marcha ciclista, dos amigos míos han sufrido un accidente. Por separado. No digo que haya sido por imprudencia, pero he visto otras muchas acciones que si lo han sido y que podrían haber llevado a un desenlace fatal. La Polar Gran Fondo La Mussara es una marcha ciclista y social. Esto es, no había clasificación. Únicamente se competía en la subida a la Mussara, y los mas rápidos obtenían un pulsómetro Polar ultimo modelo. El resto, nos conformábamos con la victoria de haber coronado un puerto de 1000 metros de altitud (y lo que quedaba después...). Sabiendo que nadie iba a ganar nada... ¿Era necesario jugarse el tipo en las bajadas húmedas? ¿Era necesario entrar en meta, la cual estaba después de una rotonda y con dos badenes, a fondo? ¿Qué se pretendía demostrar con eso? ?Acaso no todos llegábamos por igual? ¿Acaso no todos hemos sido obsequiados con el mismo maillot?

Después he corrido la 2a cursa de la dona. 5k fáciles, donde había mujeres de todos los niveles. Lo importante, la causa. Todas hemos sido ganadoras, independientemente del tiempo. Pero he acabado con un sabor agridulce. He acompañado a alguien quien desde el km2 iba sufriendo. Y en el km4, ha empezado a agonizar, a mi entender. Y en la recta a meta, ha tenido aún las fuerzas para esprintar, llegando a meta deshecha, casi devolviendo, fruto de un esfuerzo totalmente innecesario. A mi modo de ver, hoy nadie tenia que demostrar nada. Hoy todas estábamos unidas bajo una misma causa. Hoy nadie ganaba una copa. Nadie nos iba a aplaudir más. Así pues, considero que esta "gesta" estaba totalmente fuera de lugar.

No somos deportistas profesionales. No vamos a ganar ninguna carrera. No nos va a sacar de pobres una marcha popular. A mi modo de entender, ¿no es mas bonito llegar a meta y poder ofrecer una gran sonrisa en la foto finish? Llamadme poco competitiva. Pero yo compito para disfrutar, para poder llegar con una gran satisfacción y quedar bien en la foto. Mis carreras no se ganan en un sprint, sino durante los entrenos y durante la carrera. No tengo que demostrar nada a nadie. Únicamente a mi misma. Y esa demostración la realizaré con una gran carrera, sintiéndome a gusto.

Una vez me dijeron que las carreras se ganan en los entrenos y que en la competición es el paseo para recoger la medalla. Y, para mi, deportista mediocre, es lo que va a ser: recogida de medalla y una gran sonrisa en la foto finish!!!

miércoles, 12 de marzo de 2014

La vida es demasiado corta para ser feliz sólo el fin de semana

Hoy me quitan las grapas. Hoy es un día importante. Hoy sabré qué va a pasar a partir de ahora... o al menos en un par de semanas a partir de ahora! Cierto es que el no saber, me estresa. La incertidumbre puede conmigo. Soy una persona a quien le gusta tenerlo todo bajo control, de rutinas. No es que no me gusten las sorpresas, sino que me cuesta un poco encajarlas. A menudo, digo que nunca hay que perder la capacidad de sorprender a los demás, y eso hago. Pero a los demás... no conmigo misma. Aunque parece ser que, últimamente, voy bastante a salto de mata. Y no me acaba de desagradar. La diferencia entre la incertidumbre y el descontrol, a actuar según el momento la expreso en lo que muchos llaman "Carpe diem" o, lo que es lo mismo, aprovecha el momento.

Me acuerdo cuando empecé a trabajar de maestra. Salía del colegio y me encerraba en mi despacho a hacer programaciones, a buscar actividades, a planificar... y así hasta la hora de cenar. Cenaba, a la cama y al día siguiente, más de lo mismo. Así llegaba el fin de semana, en el que pasaba las mañanas planificando la semana siguiente y únicamente las tardes del sábado  y domingo salía a disfrutar. Vivía para trabajar, y no concebía otro modo de ser. En mi casa, las cosas siempre han sido así.

Cuando aparecieron los entrenos regulares en mi vida, la cosa cambió. Y cambió mi modo de ver la vida. En ese momento decidí que el trabajo ocuparía un 33'3% de mi vida, no más. Y con ello, aprendí a disfrutar del tiempo que pasaba dando clase y planificando. 

A día de hoy, tengo muchas ganas de ir al colegio cada mañana, de disfrutar con mis alumn@s, aprender de ell@s y con ell@s. Pero también tengo muchas ganas de que se acabe la jornada laboral, para aprovechar el tiempo que me queda, hasta que vaya a la cama que, últimamente, cada vez es más tarde! Me apetece mucho encontrarme con los pocos amig@s que tengo y compartir ratos con ell@s, reirme y hacer deporte. Vamos, que me apetece disfrutar del día a día, a pesar de que sea lunes o jueves. El deporte me ha posibilitado conocer a mucha gente, y cambiar mi modo de ver las cosas. Me ha enseñado a disfrutar del tiempo y de los momentos, entre otras cosas. A pesar de que mi naturaleza es seria, voy a seguir trabajando en esbozar cada día  una sonrisa. Y para que me ayude, o os ayude, empezaré por aquí...







viernes, 7 de marzo de 2014

Día 3: No surrender

Esta mañana me he levantado de mal humor. La noche no ha sido reparadora en absoluto, y tengo un dolor de espalda creciente. ¡Y sólo llevo 3 días! Twitter y Facebook van repletos de fotos y comentarios sobre entrenos. Y yo sigo sentada en el sofá. Quería diseñar un plan de acción para hacer algo, pero es que no me dejan hacer nada!!! Y es cansino el luchar en contra de esos comentarios. He hecho unas cuantas abdominales y ya me he sentido un poco más útil. Si tuviese el gim cerca, iría a hacer pesas de piernas, o algo... Pero no tengo esa opción. Lo único que me apetecía (y que me dejan hacer) era dar un paseo por la playa sola, a mi aire, pararme a tomar algo, a mi aire... Pero como no me dejan ni a sol ni a sombra... he ido a pasear con mi madre. He conseguido meterla por la arena y, al menos, andar descalza me ayuda a movilizar los musculos del pie que, no sé por qué motivo, pero vuelve a dolerme mucho.



Y bien... así iremos haciéndolo... Abdominales y paseos van a ser mi plan de acción. 

Antes, me he destapado las grapas para ver cómo van. Llevo 14 y están perfectas. No creo que dejen marca. Y no me duele nada. Lo único que sí me acongoja es que empezar a movilizar el hombro, sí me va a doler. Y mucho. Ayer, mientras me ponía el pijama, pensaba que por qué narices me he tenido que operar, si la recuperación va a ser tremenda... Igual podria haber tirado toda la vida con esta lesión. Al fin y al cabo, a todos nos duele algo. Pero bueno, lo hecho, hecho está, y sólo queda mirar hacia delante y procurar que quede mucho mejor de lo que estaba, que por eso me he operado!

Bonita escalera!